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¿Cómo vigilamos y preparamos el “aceite” como las vírgenes prudentes para recibir al Señor?

Reflexion del evangelio de hoy | ¿Cómo vigilamos y preparamos el “aceite” como las vírgenes prudentes para recibir al Señor?

Ahora que los desastres ocurren uno tras otro en todo el mundo, y las profecías de la venida del Señor se han cumplido básicamente. Muchos hermanos y hermanas que creen sinceramente en el Señor esperan poder recibir el regreso del Señor lo antes posible como las vírgenes prudentes. Entonces, ¿cómo deberíamos preparar el “aceite” para convertirnos en ellas? Algunas personas dicen: “Con que oremos constantemente, leamos las Escrituras, prediquemos el Evangelio para el Señor y pongamos en práctica Sus palabras, esto es preparar el “aceite”… Pero, ¿concuerda este punto de vista con la voluntad de Dios?

Mirando hacia atrás hace dos mil años, cuando el Señor Jesús vino a trabajar, muchos de Sus seguidores como Natanael, Pedro y la mujer samaritana, etc, por haber escuchado con atención Sus palabras, reconocieron que Él era el Mesías venidero y lo siguieron, así pues eran vírgenes prudentes. También hay un ejemplo contrario, aunque los fariseos judíos memorizaban los versos todos los días, a menudo oraban y predicaban a otros, cuando el Señor Jesús llevó a cabo obra, se aferraron obstinadamente a sus propias nocioens e imaginaciones, considerando que “todo el que a quien no se denominara el Mesías no era la venida de Dios”. Incluso si escucharon las palabras del Señor que tenían autoridad y poder, todavía no buscaron ni investigaron, sino que condenaron Sus palabras y obra, y terminaron convirtiéndose en vírgenes insensatas y siendo abandonados por Él. De esto, nos damos cuenta de que preparar el “aceite” como las vírgenes prudentes significa enfocarse en escuchar las palabras del Señor.

El Apocalipsis profetiza 7 veces que el Señor vendrá a expresar palabras en los últimos días, como “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias” (Apocalipsis 2 y 3). Y Dios dice: “Mis ovejas oyen mi voz, y yo las conozco y me siguen” (Juan 10:27). “Todos los que pueden obedecer las declaraciones actuales del Espíritu Santo son benditos. No importa cómo solían ser o cómo el Espíritu Santo solía obrar en ellos, los que han obtenido la última obra de Dios son los más bendecidos y los que no pueden seguir la última obra hoy son eliminados. Dios quiere a los que son capaces de aceptar la nueva luz y Él quiere a los que aceptan y conocen Su última obra. ¿Por qué se dice que debéis ser una virgen casta? Una virgen casta puede buscar la obra del Espíritu Santo y entender las cosas nuevas y, además, puede desechar las antiguas nociones y obedecer la obra de Dios hoy”.

Ya que estamos buscando las huellas de Dios, nos corresponde a nosotros buscar la voluntad de Dios, por Sus palabras y declaraciones; porque dondequiera que haya nuevas palabras dichas por Dios, allí está la voz de Dios, y donde están las huellas de Dios, ahí están los hechos de Dios. Donde está la expresión de Dios, ahí aparece, ahí existe la verdad, el camino y la vida. Al buscar las huellas de Dios, habéis ignorado las palabras ‘Dios es la verdad, el camino y la vida’. Y así, muchas personas, incluso cuando reciben la verdad, no creen que han encontrado las huellas de Dios y mucho menos reconocen la aparición de Dios. ¡Qué error tan grave!”.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”

A partir de esto, podemos ver que en el asunto de recibir al Señor vigilar y preparar el “aceite” como las vírgenes prudentes consiste en aprender a dejar propios conceptos e imaginaciones a un lado, escuchar de cerca la voz de Dios, buscar Sus pasos y obedecer Sus palabras y obra en la nueva era. Hoy, en los últimos días, ha vuelto el Señor, Él es Dios Todopoderoso encarnado, que ha expresado las palabras a las iglesias. Cuando alguien nos testifica que ha regresado el Señor, debemos concentrarnos en escuchar Su voz, buscar e investigar Sus nuevas palabras y obra. Una vez que determinemos que son la voz de Dios, aceptamos y obedecemos a Él, tendremos la oportunidad de recibir el regreso del Señor. Por el contrario, si siempre nos aferramos a nuestras propias nociones y nos fijamos en leer la Biblia, orar y predicar el Evangelio, si ignoramos escuchar la voz de Dios, entonces seremos muy propensos a perder la salvación del Señor al igual que los fariseos y los pueblos judíos.

Recomendación: La parábola de las 10 vírgenes

La profecía del regreso del Señor se ha cumplido. El Señor ha vuelto y está hablando a las iglesias. Esto cumple la profecía de la Biblia: “El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice á las iglesias” (Apocalipsis 2:7). Haga clic para contactarnos, vamos a escuchar juntos la voz de Dios para recibir al Señor.

Las escrituras tomadas de LA BIBLIA DE LAS AMERICAS® (LBLA) Copyright © 1986, 1995, 1997 por The Lockman Foundation usado con permiso. www.LBLA.com.

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